gracias universo, gracias.
Hay un día…
en el que algo hace click.
Un día en el que, sin darte cuenta,
empezás a agradecer…
sin motivo aparente.
Agradecer porque sí.
Porque algo adentro tuyo
ya sabe.
Y ese día entendés
que no estás esperando que las cosas pasen para agradecer…
sino que agradecés
porque confiás en lo que viene.
Convencida de que lo que llega
va a ser perfecto para vos.
Y entonces…
la magia empieza a aparecer.
Sincronías.
Señales.
Encuentros.
Todo empieza a ordenarse,
casi en silencio,
pero con una precisión hermosa.
Como si la vida dijera:
“ok, ahora sí estamos en la misma frecuencia”.
Y no es casualidad.
Es resonancia.
Es la energía de la gratitud
abriendo camino.
Agradezco como si ya hubiera sucedido.
Confío como si ya estuviera dado.
Y lo que llega…
llega en coherencia con eso.
No es joda.
La gratitud es fuente de abundancia.
Ponelo a prueba.
Después me contás.
Luciana.



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